La importancia de orar juntos, en familia

Orar en familia

Familia que reza unida, permanece unida

Orar por la familia es el fundamento mismo que la mantiene unida. ¿Has escuchado la frase “Familia que reza unida, permanece unida”?, es de un gran hombre, el Siervo de Dios, P. Patrick Peyton, CSC. El concepto es completamente cierto – una familia que se enfoca en orar a Nuestro Señor Jesucristo tiene unos cimientos que podrán sacudirse a veces, pero que resistirá todo lo que venga en contra.

Orar padres e hijos

Es importante para los padres que sus hijos se involucren en la oración familiar, porque ayuda a contruir una relación de los niños con el Señor, y también les enseña la importancia de la oración. Las familias que oran juntas establecen una confianza entre ellos, aprenden a orar en comunidad y se ponen de acuerdo por medio de Jesús. Esta disciplina ayuda a traer unidad a la vida doméstica.

Iglesia doméstica

La familia es una Iglesia pequeña y nuestro ministerio empieza en casa. En 1 Timoteo 3:5 leemos, “pues si alguno no es capaz de gobernar su propia casa, ¿cómo podrá cuidar de la Iglesia de Dios?” Manejar tu familia es cuidar de cada miembro, mostrarles el camino de Dios, guiarles para crecer en el Señor, y prepararles para la vida adulta. La oración es un elemento importante en este proceso. Una familia que ora con el corazón por cada uno, orará con el corazón por el mundo.

¿Cómo orar por mi familia?

Se puede orar por las familias de diferentes maneras – en solitario, en un lugar privado; orar juntos como esposos; orar juntos en familia, unidos; y orar con amigos. Orar por tu familia, no sólo construye cimientos para la vida familiar, sino también rodea a tu familia de protección y paz.

En muchos casos, el Señor revela las necesidades específicas de los miembros de la familia. Puede revelar el dolor que pueden estar sintiendo o ciertas cosas que los alejan de la comunión con Él. Orar por tu familia puede darte una mejor visión de parte del Señor, y sobre todo, la oración te dará consuelo a medida que Dios te recuerde sus promesas. Quizás algunos miembros de tu familia no tienen una relación personal con Jesucristo.

Fuente: Holy Cross Family Ministries – East Africa

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