Irlanda: El esclavo que se convirtió en obispo

San Patricio obispo de IrlandaUn joven escocés de 16 años es capturado por piratas, llevado como esclavo a Irlanda, de donde luego de 6 años logra escapar hacia Francia, convertirse en monje y… ¡regresar a Irlanda!

Esta es, en resumen, la historia de San Patricio. Nacido en Gran Bretaña, en un pueblito escocés llamado Bennhaven Taberniae, alrededor del año 385. Su padre Calpurnio era diácono y oficial del ejercito romano. La madre de Patricio era familia de San Martín de Tours. Su abuelo había sido sacerdote pues en aquellos tiempos no se había impuesto aún la ley del celibato sacerdotal en todo el occidente.

Vida de esclavo

Siendo adolescente, fue raptado por los invasores para ser vendido por como siervo a los paganos de Irlanda. En un lapso de seis años de trabajo rudo y de sufrimiento por su esclavitud, su alma se templó maravillosamente para la santidad. Por revelación divina, huyó de las tierras de su amo y se embarco en una nave rumbo a su patria, no sin antes haber pasado por miles de sufrimientos y dificultades. Los datos sobre su preparación, ordenación sacerdotal y luego como Obispo, antes de emprender la conversión de Irlanda son muy confusas; pero se cree que Patricio estudió en Francia y que fue ordenado como sacerdote y luego Obispo por San Germán de Auxerre a fin de que evangelice Irlanda.

Regreso a Irlanda

A su arribo a tierras irlandesas, San Patricio permaneció una temporada en Ulster, donde fundó el monasterio de Saul. Emprendió, con su energía característica, la tarea de conquistar el favor del rey Laoghaire. En estas tierras obtuvo una rotunda victoria sobre sus oponentes hechiceros y paganos. Aquel triunfo sirvió para ganar cierta tolerancia a la predicación del cristianismo entre los pobladores de Irlanda. Patricio progresó rápidamente luego de reunir numerosos discípulos, como Benigno, destinado a sucederle en la obra de evangelización.

Hacia el 444 se fundó la iglesia catedral de Armagh (hoy Armoc), la sede principal de Irlanda, convirtiéndose luego en centro de administración y educación. Posteriormente, es probable que el santo haya convocado un Sínodo, casi al final de sus días, pues su salud estaba quebrantada por las austeridades sufridas y los interminables viajes. Definitivamente, su vida se caracterizó por una presencia tanto humana como divina. El prodigio de la abundantísima cosecha que Dios le permitió recoger en Irlanda, estaba siempre presente ante el santo y le colmaba de gratitud.

Es positivamente cierto que en 30 años de apostolado, San Patricio convirtió a “toda Irlanda” al cristianismo.

Fuente: ACI Prensa (https://www.aciprensa.com/santos/santo.php?id=85)

 

 

 

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