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Origen del rosario
Anécdotas

Historia del Rosario

El "Dios te salve María" ya se encontraba en el Misal Romano desde el año 650, como oración o antífona en la Misa del Cuarto Domingo de Adviento.

Desde el año 1100 al 1200 ya el rezo del "Dios te salve María" es muy frecuente en varios países y muchas personas que no pueden rezar los 150 salmos (o sea, el Salterio) tratan de reemplazarlos diciendo 150 veces esta oración mariana.
En el siglo XIII , la gran mística santa Gertrudis añadió el nombre de Jésus al final del Ave María.

Ya en el año 1483 se ha extendido por muchos países la costumbre de añadir el "Santa María Madre de Dios", al "Dios te Salve María". Pero todavía no era costumbre general en ese tiempo rezar el Avemaría completa.

En el siglo XV , en Prusia (Alemania), el prior de la Cartuja de Treves aconseja a un novicio llamado Domingo recitar 50 Ave Marias meditando la vida de Jesús. El joven Domingo redacta entonces 150 meditaciones cortas (o cláusulas), el mismo número de los salmos, no sólamente en latín sino también en alemán. Al prior le agradó esta proposición y la envió a varios monasterios de su orden.
Poco a poco, para facilitar la memorización, se pasó al uso de reagrupar las Ave Marías en decenas, introduciendo cada una por un Padrenuestro y terminándola por un Gloria. Se redujo así considerable-mente el número de cláusulas que pasaron de 150 a 15. El Rosario nació así.Se le llama también Salterio de María.

Después, el uso lo dividió en tres partes de cinco decenas cada una.
Su difusión se debe al hermano Alain de la Roche, nacido en Bretaña en 1428, entró en la Orden de Predicadores (dominicos). Predicó en Flandes y después en Lille donde, en contacto con los monasterios cartujos, descubrió las cláusulas de Domingo de Prusia que le entusiasmaron. Se convirtió en el gran apóstol del Rosario. Predica la creación de las Cofradías del Rosario cuyo éxito es inmenso, hasta en Italia y en el resto de Europa occidental.

En el siglo XVI , la imprenta permite multiplicar los folletos adornados con grabaciones que representan los «misterios» elegidos para las meditaciones.

En el año 1569, el Papa Pío V con una carta o Encíclica dirigida a todos los cristianos del mundo recomienda rezar el Rosario de la manera como se reza ahora. Con esto quedaba consagrada esta devoción como algo muy propio de los buenos católicos.
En 1571, el Papa Pio V, dominico, instituye el 7 de octubre (que ya era fiesta de la cofradía) la fiesta de Nuestra Señora del Rosario en acción de gracias por la victoria de Lepanto contra los Turcos, considerada como un milagro obtenido por la oración del Rosario en la que toda la cristiandad estuvo implicada por peticón suya.
En 1572 el mismo Pio V hace oficial la lista de los quince misterios. El Rosario se convierte en la oración del pueblo cristiano.

Desde que el Papa Pío V recomienda a todo el mundo el rezo del Santo Rosario, recordando que con esta oración se han obtenido grandes triunfos, y que esta devoción ha demostrado tener gran eficacia para detener las herejías y conseguir conversiones, la costumbre de rezar el Rosario se vuelve muy popular en todas las naciones y su popularidad va aumentando año por año. Diez Pontífices lo siguen recomendando, y muchísimos santos lo difunden por todas partes.

En el siglo XVIII , Luis-María Grignion de Montfort es el gran apostol del Rosario.

Desde 1878 hasta 1903 el Papa León XIII, gran sabio, se dedica a propagar más y más la devoción al Santo Rosario. Este Pontífice llamado "El Papa del Rosario" dedica 12 Encíclicas y 22 documentos menores a recomendar a los fieles el devoto rezo del Rosario. Y lo llama: "La más agradable de las oraciones", "Resumen del culto que se le debe tributar a la Virgen", "Una manera fácil de hacer recordar a las almas sencillas los Dogmas principales de la fe cristiana", "Un modo eficaz de curar el demasiado apego a lo terrenal, y "Un remedio para acostumbrarse a pensar en lo eterno que nos espera".

En el siglo XX , en las apariciones de Fátima, en 1917, la misma Virgen declara a tres niños : «Soy Nuestra Señora del Rosario. He venido para exhortar a los fieles a recitar diariamente el rosario, a hacer penitencia por sus pecados y a cambiar de vida».

En 1978 el Papa Juan Pablo II sorprendió al mundo, poco después de ser elegido Pontífice, con esta frase en la Plaza de San Pedro: "Mi oración preferida es el Rosario" (29 de octubre) y luego en muchísimas ocasiones fue recomendando esta hermosa práctica de piedad. Suyas son las siguientes exclamaciones: "El Rosario es una escalera para subir al cielo"(29 de octubre 1979) "El Rosario nos proporciona dos alas para elevarnos en la vida espiritual: la oración mental y la oración vocal" (29 de abril 1979). "Es la oración más sencilla a la Virgen, pero la más llena de contenidos bíblicos"(21 de octubre 1979). Cuando fue en peregrinación al santuario de Nuestra Señora del Rosario de Pompeya, Juan Pablo II hizo allá un bellísimo sermón acerca del Rosario. En el dijo: "El Rosario es nuestra oración predilecta. Cuando la rezamos, está la Sma. Virgen rezando con nosotros. En el rosario hacemos lo que hacía María, meditamos en nuestro corazón los misterios de Cristo" (Lc. 2, 19).

En este comienzo del siglo XXI , el Papa Juan Pablo II proclama el 7 de octubre de 2002 un año del Rosario. Añade a los quince misterios, gozosos, dolorosos y gloriosos, los cinco nuevos misterios luminosos.

 

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